27 de septiembre de 2009

Odio I

Odio el día en el que despierte
Y a los pies de la cama vea a la muerte,
Guadaña en mano,
Con su traje de sombras
Y su macabra sonrisa
En una calavera de mármol.

24 de septiembre de 2009

Granada II

Volví a creer en leyendas
Volví a formar parte del mito
Engatusado por la esencia
De esta ciudad hecha añicos.

Aroma de mohoso ladrillo
Me pierdo por callejuelas blancas
Descubriendo la magia de Granada
En cada hechizado escondrijo.

La verde loma y su corona
Palaciegas almenas rojas
Cautivan hasta el alma más libre
Con sus siglos de historia.

Entornos de la más alta gama
Paisajes de montaña o playa
Culturas de índoles diversas
Costumbres de las que hacen época.

Así es el lugar donde vivo
A veces odiado por mí
Así es el lugar donde escribo
Y donde espero morir.

Ciudad que tantos llantos robastes
Ciudad que en tantas mentes vives
Despierta y vuelve a ser grande
Despierta y haz que te admiren.

Reflejos

Reflejos de algo que pasó
Recuerdos de un hecho no olvidado
Y en la memoria forjado,
Versión de otra generación.

Cada vez en el mundo veo más ciclos
Que se vuelven a repetir,
Patrones de conducta no muy vistos
Que no puedes eludir.

Reflexiones ya pensadas,
Comentarios ya dichos,
Como perderme en la nada
O preguntarme si existo.

¿Existo? Vuelvo a interrogarme
Es filosofía avanzada
Recurro a veces a Descartes
Y a su frase bien lograda;
Existo porque pienso
Y pienso porque existo
Y si no pienso un momento
Quizás, quizás me extingo.

5 de septiembre de 2009

Frase de Septiembre de 2009

Después de dos meses sin poner una frase, vuelvo a las andadas con una cita un poco más larga de lo habitual. Es el comienzo de El Juego del Angel:

Un escritor nunca olvida la primera vez que acepta unas monedas o un elogio a cambio de una historia. Nunca olvida la primera vez que siente el dulce veneno de la vanidad en la sangre y cree que, si consigue que nade descubra su falta de talento, el sueño de la literatura será capaz de poner techo sobre su cabeza, un plato caliente al final del día y lo que más anhela: su nombre impreso en un miserable pedazo de papel que seguramente vivirá más que él. Un escritor está condenado a recordar ese momento, porque para entonces ya está perdido y su alma tiene precio.

10 de agosto de 2009

El Cordón De Mi Capucha

Mientras doy vueltas al cordón de mi capucha
Es a Dios a quien le hablo y el silencio quien me escucha;
No me veréis a mi rogando ayuda
Ni a los santos, ni a las santas, ni a las mismísimas putas.

Aguardando que se obre el milagro,
Que a este ente físico le llegue su regalo,
Que Dios no se juegue mi destino a los dados
Y que mi destino se asemeje a lo soñado.

Solo espero que la espera
Vaya a valer la pena
Que a mayor el sacrificio
Mayor la recompensa.

Estoy harto de quedarme siempre ante la alambrada
Que toda calle por la que me pierdo está cortada
Y ya antes de entrar veo la frustrante tapia.

Pero en fin, la vida sigue sola por su cuenta
Confiando en que llegue otra calle y en ella me pierda
Y que esta no acabe, que sea infinita y sea la correcta.
Mientras al cordón de mi capucha le sigo dando vueltas.